Relación entre hábitos de estudio y rendimiento académico en estudiantes universitarios de Nicaragua

The relationship between study habits and academic performance among university students in Nicaragua

 

Kelvin Francisco Zeledón Meza
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua. UNAN-Managua, Nicaragua
https://orcid.org/0000-0003-3093-0092
kelvin.zeledon@unan.edu.ni

 

RECIBIDO

14/01/2026

ACEPTADO

17/06/2026

 

RESUMEN

Se realizó una investigación enfocada en determinar la relación entre los hábitos de estudio y el rendimiento académico. Fue una investigación mixta, de tipo descriptivo y correlacional. Se aplicó una encuesta para identificar los hábitos de estudio a estudiantes de tercer año de las carreras de Física – Matemática, Física, Matemática y Ciencias Naturales de la UNAN – Managua, participaron 91 en el primer semestre y 89 en el segundo semestre del año 2023. Los resultados evidencian que en general los hábitos de estudio de los estudiantes tienden a mejorar de un semestre a otro. Además, se encontró que dentro de las dimensiones de los hábitos de estudio los estudiantes no son capaces de gestionar su tiempo de estudio, debido a que no organizan el tiempo y no elaboran un horario para estudiar. En cuanto a las estrategias de estudio que utilizan se encontró el predominio de: memorización, elaboración de resúmenes, esquemas gráficos y búsqueda de información en otras fuentes de información. Asimismo, se demostró estadísticamente que no hay diferencia significativa entre las medias de las calificaciones obtenidas y los hábitos de estudio. Además, la Correlación Tau-c de Kendall demostró que no existe correlación significativa entre estas variables. Se concluye que para la muestra estudiada los hábitos de estudio no fueron determinantes para alcanzar un promedio de calificación alto, pero aporta información relevante sobre la necesidad de potenciar los hábitos de estudio desde los primeros años de la carrera.

 

PALABRAS CLAVE

Hábitos de estudio; organización del tiempo; estrategias de aprendizaje; rendimiento académico; educación superior.

 

ABSTRACT

A study was conducted to determine the relationship between study habits and academic performance. It was a mixed-methods study of a descriptive and correlational nature. A survey was administered to identify the study habits of third-year students in the Physics–Mathematics, Physics, Mathematics, and Natural Sciences programs at UNAN–Managua; 91 students participated in the first semester and 89 in the second semester of 2023. The results show that, in general, students’ study habits tend to improve from one semester to the next. Furthermore, it was found that, within the dimensions of study habits, students are unable to manage their study time because they do not organize their time or create a study schedule. Regarding the study strategies they use, the following were found to predominate memorization, creating summaries, drawing up graphic outlines, and searching for information in other sources. Likewise, it was statistically demonstrated that there is no significant difference between the mean grades obtained and study habits. Furthermore, Kendall’s tau-c correlation coefficient showed that there is no significant correlation between these variables. It is concluded that, for the sample studied, study habits were not a determining factor in achieving a high-grade point average, but they do provide relevant information on the need to promote study habits from the early years of the degree program.

 

KEYWORDS

Study habits; time management; learning strategies; academic performance; higher education.

 

INTRODUCCIÓN

 

En el contexto áulico existen diversidad de factores que pueden dinamizar u obstaculizar el desarrollo del acto pedagógico: estrategias didácticas, desafíos relacionados con la diversidad de formas en que aprenden los estudiantes, actitudes y motivación hacia el estudio, hábitos de estudio, que de alguna manera determinan el éxito académico de los estudiantes (Andrade et al., 2018). Desde esta perspectiva, partir de la identificación de los hábitos de estudio y estrategias de aprendizaje utilizadas por los estudiantes, los docentes pueden obtener insumos importantes para realizar una planificación didáctica situada considerando los estilos de aprendizaje de los estudiantes. Para profundizar en la problemática que se ocupa esta investigación, busca establecer si existe relación entre los hábitos de estudio y el rendimiento académico.

El término “hábito” ha sido ampliamente discutido en distintos campos del conocimiento. Desde una perspectiva general, el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) lo define como un “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Esta definición resalta el carácter repetitivo, sistemático y relativamente estable de las conductas, enfatizando su consolidación a través de la práctica constante, lo cual las convierte en patrones de acción internalizados por el individuo. En esta misma línea, Covey (2003) y Perrenoud (1996, citado en Mondragón et al., 2016) coinciden en que los hábitos son inherentes al desarrollo del ser humano, en tanto se construyen a partir de la experiencia y la repetición de acciones en contextos específicos.

En el ámbito educativo, esta noción adquiere particular relevancia, especialmente cuando se vincula con el proceso de aprendizaje, dando lugar al concepto de “hábitos de estudio”, considerado un factor clave en el rendimiento académico en los distintos niveles educativos. Al respecto Cartagena (2008), López (2017) y Cruz y Quiñones (2011) coinciden en que los hábitos de estudio se relacionan con el método que acostumbra a emplear el estudiante para hacerle frente al quehacer académico y que le permiten aprender permanentemente.

Estos planteamientos destacan que los hábitos de estudio se configuran como patrones de comportamiento que orientan la forma en que los estudiantes acceden al conocimiento, tanto en contextos de aprendizaje autónomo como en entornos formales de enseñanza. Dichos patrones se consolidan mediante la repetición de prácticas académicas, favoreciendo la automatización de conductas que optimizan el proceso de aprendizaje. Estas acciones repetitivas guían el comportamiento del estudiante, consolidando rutinas que inciden directamente en su desempeño académico (Alarcón y Córdova, 2019).

Los hábitos de estudio constituyen un componente esencial en el proceso educativo, en tanto integran dimensiones cognitivas, conductuales y organizativas que permiten al estudiante gestionar eficazmente su aprendizaje y, en consecuencia, mejorar su rendimiento académico.

En esta misma línea, Andrade et al. (2018), señalan que cuando el estudiante desarrolla sus hábitos de estudio, “…organiza su tiempo y espacio, aplica técnicas y métodos concretos que utiliza para estudiar; recurre a estos aspectos para lograr hábitos” (p. 344). Estas habilidades están condicionadas por el esfuerzo, dedicación, disciplina y motivaciones propias del estudiante que contribuyen al desarrollo de hábitos de estudio que ayudaran hacerles frente a las demandas académicas (Mondragón et al., 2016).

Es importante destacar que, los hábitos de estudio, no se adquieren de manera rápida y sencilla, sino que estos se adquieren con la constancia y perseverancia de parte del estudiante. Además, se enfatiza en que debe existir una motivación hacia al estudio y la autorregulación del aprendizaje, es por ello, que se debe planificar y organizar adecuadamente el tiempo, con el fin de cumplir con todas las tareas y actividades. En este sentido, se puede considerar determinante en el rendimiento académico de los estudiantes las estrategias de aprendizaje, la motivación, organización y la resolución de tareas, siendo elementos estructurales de los hábitos de estudio.

En otro orden de ideas, los procesos de autorregulación del aprendizaje, está muy ligado a los hábitos de estudio, al respecto Garello y Rinaudo (2012), señalan que:

Los procesos de autorregulación de los aprendizajes en estudiantes universitarios son fundamentales para alcanzar la habilidad en el manejo, el control y el monitoreo de las metas, estrategias, motivaciones y emociones que aparecen en la realización de las tareas académicas. En la enseñanza superior se espera que los estudiantes, contando con intereses intrínsecos por aprender, se comprometan en la utilización de estrategias de procesamiento profundo, se esfuercen, asuman responsabilidades en las tareas y dispongan de estrategias de autorregulación (p. 1).

A pesar de lo planteado por estos autores, es evidente que los estudiantes tienen un grado diferente respecto al cumplimiento con las actividades académica que se les confieren a lo largo de su proceso formativo, hay estudiantes que son esforzado y se dedican al estudio de forma constante. En cambio, otros estudian, pero no lo hacen de manera sistemática y hay quienes se ubican en el extremo, estudian de un día para otro, todas estas acciones son determinantes al momento de alcanzar el mejor rendimiento académico en los componentes que cursan en cada semestre académico.

Desde esta perspectiva, la autorregulación se vincula con la disposición hacia el estudio define la capacidad del estudiante para ser autónomo y gestor de sus propios aprendizajes. Estos elementos son determinantes en gran medida del éxito o fracaso hacia las actividades académica (Herrera et. al., 2022). En este sentido, los hábitos de estudios se pueden iniciar a desarrollarse desde los primeros años que ingresan los estudiantes a la universidad y serán de gran utilidad a lo largo de su trayectoria académica en el tiempo que dura su carrera universitaria.

Por tanto, se puede afirmar que los hábitos y la disposición hacia el estudio están íntimamente ligados, debido a que se conjugan para lograr que los estudiantes desarrollen actitudes positivas hacia el estudio, identifiquen las estrategias de aprendizaje que contribuyan a que los estudiantes pueden llevar a cabo con éxito las tareas académicas (Sáez et al. 2021). En esta misma línea, Vives et al. (2013) sostiene que es importante destacar que el aprendizaje autorregulado propicia una actuación académica independiente y efectiva que alude a la capacidad metacognitiva, a la motivación intrínseca y a una actuación estratégica (p. 35).

Considerando los planteamientos de estos autores, resulta imperativo reflexionar sobre la relación entre rendimiento académico y los hábitos de estudio, estrategias de aprendizaje y la motivación hacia el estudio, ya que permitirá obtener una visión general sobre lo que está pasando en el aula de clases. Asimismo, facilitará la toma de decisiones al momento de la planificación docente que contribuya a potenciar el aprendizaje de los estudiantes considerando las formas que utilizan para estudiar, promoviendo desde las actividades de aprendizajes estrategias que estén alineadas a los intereses de los estudiantes.

Soto et al. (2020), Herrera et al. (2022), Mondragón et al. (2017), Cuba (2022), Huertas (2017) y Andrade et al. (2018) demostraron que los hábitos de estudio influyen en el rendimiento académico, evidenciando que los estudiantes que poseían buenos hábitos de estudio alcanzaron los promedios más altos. En cambio, López (2017) y Mondragón et al. (2017), en sus investigaciones concluyeron que poseer buenos o malos hábitos de estudio no fue determinante para obtener calificaciones altas. Además, Herrera et al. (2022), encontró que existe relación significativa entre la motivación y el rendimiento académico. Destaca que la motivación del estudiante estimula el interés por llevar a cabo y finalizar las actividades relacionadas con el estudio, lo cual se traduce en que al estudiante le interese obtener las mejores calificaciones.

Herrera et al. (2022) y Mondragón et al. (2017), encontraron que las estrategias de estudio inciden en el desempeño académico de los estudiantes. Destacan que se debe potenciar en los estudiantes las estrategias de estudio que permitan sintetizar y organizar los contenidos, lo que contribuye a una mayor asimilación y por tanto el estudio es eficaz. En esta misma línea, Cuba (2022), encontró que los estudiantes emplean como estrategia de aprendizaje la memorización y ha sido efectiva en el aprendizaje de los estudiantes.

En cuanto a la organización del tiempo de estudio, Herrera et al. (2022) en su investigación realizada con estudiantes de medicina encontró que estos no planifican su horario de estudio que les sirva de guía para organizarse mejor, destacando que este elemento incidió en los resultados que obtuvieron los estudiantes. Cuba (2022), Huertas (2017) y Ortega (2022), encontraron que los estudiantes dedicaban más tiempo a las clases que consideraban más complicadas, pero no organizaban bien el tiempo de todas las clases. En cambio, López (2017), encontró que la organización del tiempo para estudiar es una de las principales dificultades que muestran los estudiantes. Estos resultados evidencian que se debe potenciar en los estudiantes la habilidad de organizar el tiempo de estudio y distribuirlo según la complejidad de los componentes disciplinares que cursan en el semestre.

Por lo antes mencionado, el objetivo principal de esta investigación fue determinar la relación existente entre los hábitos de estudio y el rendimiento académico de los estudiantes de las carreras de Matemática, Física, Física – Matemática y Ciencias Naturales del Área del Conocimiento de Educación, Artes y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua (UNAN – Managua) de Nicaragua, durante el año 2023.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Se realizó una investigación con un enfoque mixto, que implica la integración en cuanto al análisis de datos cuantitativos y cualitativos. Los resultados derivados de este tipo de investigación se integran y discuten conjuntamente para una comprensión más profunda del fenómeno estudiado (Hernández y Mendoza, 2018). De acuerdo con el método de investigación es observacional, descriptiva (Piura, 2012) y correlacional, según Hernández y Mendoza (2018) la finalidad es “conocer la relación o grado de asociación que exista entre dos o más conceptos, categorías o variables en un contexto en particular” (p. 81). Asimismo, es una investigación prospectiva y longitudinal, porque la recolección de datos se realizó en dos momentos primer y segundo semestre del año 2023.

En cuanto a la población y muestra, este artículo retoma el mismo tratamiento metodológico según lo abordado en Zeledón (2024), ya que ambos estudios se derivan de la tesis doctoral en proceso del autor. Se llevó a cabo la investigación con estudiantes de tercer año matriculados en el primer y segundo semestre del año académico 2023 en las carreras de Física, Matemática, Ciencias Naturales y Física – Matemática. La población se muestra en la Tabla 1, las edades de los estudiantes oscilan entre los 17 y 47 años.

Tabla 1
Matrícula por semestre académico del año 2023

Carrera Turno IS -2023 IIS - 2023
Física Matutino 14 14
Matemática Matutino 20 20
Física – Matemática Vespertino 20 19
Física – Matemática Sabatino 39 39
Ciencias Naturales Sabatino 26 24
    119 116

Nota: Datos facilitados por Secretaría académica del Área del Conocimiento de Educación, Artes y Humanidades

La muestra se calculó a partir de la población, para ello, se utilizó el muestreo probabilístico estratificado. Por tanto, se consideró la población por cada semestre académico del año 2023. Posteriormente, a través de un muestreo aleatorio simple se seleccionó la muestra por cada carrera en cada semestre, donde, previamente se enumeraron a los estudiantes en la lista oficial de cada carrera. En la Tabla 2, se muestran los resultados:

Tabla 2
Muestra de la investigación

Carrera Muestra
1S – 2023 2S - 2023
Física – Matemática (Sabatino) 29 30
Ciencias Naturales 21 18
Física 11 11
Física – Matemática (Vespertino) 15 15
Matemática 15 15

Cabe señalar, que entre los criterios de selección se consideraron los estudiantes que asistieron regularmente a clase, según la asistencia registrada por los docentes que atendieron los grupos de clases durante el primer y segundo semestre del año 2023.

Etapas de la investigación

Esta investigación se realizó en cuatro etapas. La primera etapa consistió en la elaboración de la encuesta, que permitió identificar los hábitos de estudio de los estudiantes de las carreras. Este instrumento fue construido a partir de una revisión de bibliografía sobre investigaciones relacionadas con esta variable (Andrade-Valles et. al. (2018), Cruz Núñez y Quiñones Urquijo, (2011), López Bonilla (2017) y Cuba Armas (2022). Esto permitió estructurar un instrumento que se ajusta al contexto de las carreras del Departamento de Enseñanza de las Ciencias del Área de Conocimiento de Educación, Artes y Humanidades de UNAN – Managua.

La segunda etapa, consistió en la validación, pilotaje y aplicación de la encuesta. La validación se realizó con 5 docentes que debían cumplir los siguientes criterios: especialista en educación con mención en didácticas específicas (física y matemática), impartir clases al grupo de tercer año (2023) en las carreras del Departamento de Enseñanza de las Ciencias, más de 10 años de experiencia docente en el ámbito universitario. En este sentido se seleccionaron: 2 docentes en didáctica de la Física, 2 en didáctica de la Matemática, un docente especialista en docencia universitaria, quienes aportaron observaciones relevantes para que los ítems fueran pertinentes para medir los hábitos de estudio según las dimensiones: Condiciones materiales / ambientales
organización del tiempo de estudio, estrategias de estudio y motivación personal.

Una vez revisado por los docentes expertos, se procedió a incorporar las recomendaciones realizadas y seguidamente se realizó el pilotaje. Este se realizó con una muestra de estudiantes de tercer año de cada carrera, de acuerdo con lo planteado Babbie (2000), citado por García et al. (2013), “…se recomienda incluir entre 30 y 50 participantes, los cuales deben poseer los atributos que se desean medir en la población objetivo” (p. 223). Para ello, se seleccionaron aleatoriamente a 10 estudiantes de cada carrera, siendo un total de 40 participantes en el pilotaje. Con los datos recolectado se procedió a diseñar la base de datos en SPSS, seguidamente se aplicó la prueba de fiabilidad que se mide mediante el coeficiente de Alpha de Cronbach obteniéndose un valor de 0.909, lo cual evidencia un alto grado de fiabilidad ya que se aproxima a 1.

Posteriormente, se procedió a la aplicación de la encuesta a los estudiantes de tercer año de las carreras de Física – Matemática, Física, Matemática y Ciencias Naturales. Por tanto, a los estudiantes se les explicó el propósito de la investigación y que se mantendría la confidencialidad y anonimato de la información. La recolección de los datos se llevó a cabo al finalizar cada semestre académico (I y II Semestre del año 2023), considerando que los estudiantes cuentan con insumos importantes para poder definir sus hábitos de estudio e identificarlos a través de los ítems de la encuesta.

Una vez recolectados los datos, se procedió a la creación de la base datos utilizando el software estadístico SPSS. Una vez lista la base de datos, se realizó el control de calidad de los datos. Posteriormente, se realizaron los análisis estadísticos con técnicas descriptivas, técnicas de asociación, correlación e independencia: Correlación de Tau-c de Kendall y Análisis de Varianza de Ronald Fisher según lo descrito por Pedroza y Dicoskiy (2006).

La tercera etapa, consistió en la elaboración del cuestionario del grupo focal y la entrevista. El grupo focal se llevó a cabo con estudiantes de las carreras en estudio, validada por docentes expertos del área de educación. Los estudiantes que participaron en el grupo focal debían de cumplir los siguientes criterios de inclusión:

  1. Estar dispuesto a participar en el grupo focal.
  2. Haber asistido a todos los encuentros en los componentes curriculares del I y II Semestre 2023, para ello se revisó lista de asistencia.
  3. Dos estudiantes debían tener el promedio entre 4.5 a 5. Dos estudiantes entre 3.5 y 4.5, dos estudiantes 3 y 3.5, que previamente cumplieran con los dos primeros criterios.
  4. La selección de los estudiantes sería equitativa en cuanto al sexo.

Una vez seleccionado los estudiantes para la realización de este grupo focal se realizaron las respectivas invitaciones indicando el día y hora, y tener su respectivamente confirmación. El grupo focal se enfocó en que los estudiantes debían de reflexionar sobre sus hábitos de estudio, desde que estaban en secundaria y en la universidad, centrándose en cuales son las estrategias de estudio que han implementado en sus clases y si consideraban que sus hábitos eran determinantes en el rendimiento académico.

La entrevista se llevó a cabo con los docentes responsables de los integradores del II Semestre de 2023 en la carrera de Física – Matemática, Física, Matemática y Ciencias Naturales. En la entrevista los docentes debían reflexionar sobre los hábitos de estudio de los estudiantes que lograron identificar en el transcurso del semestre, destacando los aspectos que desde su perspectiva podrían incidir en el rendimiento académico de los estudiantes.

Para llevar a cabo el análisis cualitativo de la información del grupo focal y entrevistas se utilizó el Método Análisis-síntesis, el cual permitió comprender la información a partir de la descomposición de las partes, siendo fundamental para el análisis y discusión de los resultados. Al respecto Rodríguez y Pérez (2017) destacan que “el método analítico sintético tiene gran utilidad para la búsqueda y el procesamiento de la información empírica, teórica y metodológica” (p. 187).

Finalmente, en la cuarta etapa se realizó una triangulación de información cuyo objetivo fue verificar las tendencias detectadas en un determinado grupo de observaciones (Carvajal, et. al, 2023). Esto permitió contrastar los resultados de cada uno de los instrumentos aplicados logrando una triangulación interna de la información.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

En la Tabla 1, se muestra que los estudiantes de las carreras en estudio la mayoría (Física – Matemática (Regular) 74%, Física 57%, Matemática 70% y Física – Matemática (Sabatino) 56%) son hombres. En el caso de la carrera de Ciencias Naturales es notorio que el 79% son mujeres.

Tabla 1
Datos sociodemográficos

Carrera Sexo (%) Procedencia (%) Clasificación de ingreso (%)
M F Urbano Rural Primera Segunda Tercera
Física 57 43 61 39 43 14 43
Matemática 70 30 60 40 88 12 0
Física – Matemática (Regular) 74 26 67 33 61 33 6
Física – Matemática (Sabatino) 56 44 47 53 53 37 11
Ciencias Naturales 21 79 68 32 90 8 2

Respecto a la procedencia la mayoría son del caso urbano (Física – Matemática (Sabatino) 68%, Física 61%, Física – Matemática (Regular) 67% y Ciencias Naturales 60%. En cuanto a la opción de clasificación para ingresar a la UNAN – Managua la mayoría fue primera opción, en la carrera de Física el 43% su opción de clasificación fue de tercera opción. Las edades de oscilan entre los 15 y 47 años.

Caracterización de los hábitos de estudio de los estudiantes de las carreras en estudio

En general, comparando los resultados de los hábitos de estudio de los estudiantes del primer semestre al segundo semestre en el año 2023 se evidenciaron cambios en algunas carreras, como se muestra en la Figura 1.

Figura  1
Valoración cualitativa de los hábitos de estudio

En la carrera de Física se mantuvieron los hábitos de estudio de la mayoría de los estudiantes (86% buenos hábitos), donde en la categoría de excelente subió un 7%. En la carrera de Ciencias Naturales disminuyó un poco la categoría excelente hábitos de 36% a 29%, en la categoría de buenos hábitos de estudio, hubo un leve aumento de 56% a 58%. En cambio, en la carrera de Matemática la valoración de los estudiantes de sus hábitos de estudio bajo de 95% a 79% en la categoría de buenos hábitos de estudio. En la carrera de Física – Matemática (regular) bajo de 95% a 78% en la categoría de buenos hábitos de estudio, siendo evidente el aumento en la categoría de hábitos regulares (de 5% a 21%). Esta misma carrera en el turno sabatino aumentó del primer semestre 58% a 74% en el segundo semestre en la categoría de buenos hábitos de estudio, disminuyendo la categoría de excelente (de 32% a 26%).

Estos resultados coinciden con lo planteado por Cuba (2022), quien sostiene que la consolidación de hábitos de estudio requiere constancia, experiencia y repetición sistemática de prácticas académicas. En este sentido, es necesario fortalecer en los estudiantes la práctica de hábitos de estudio desde el primer año que ingresan a la universidad, para que la tendencia sea a que mejoren en la medida que avanzan los semestres académicos y por tanto se obtengan excelentes resultados en el rendimiento académico.

Análisis de las dimensiones del instrumento aplicado para identificar los hábitos de estudio

En la Figura 2 se muestra la valoración de los estudiantes de sus condiciones materiales y ambientales, encontrándose que en general la mayoría de los estudiantes de las carreras en estudio disponen de condiciones para estudiar, ya que las consideran entre buenas y regulares. Es evidente que en el segundo semestre 2023, para los estudiantes de Física (29%) y Ciencias Naturales (21%), hubo mejoría en las condiciones materiales y ambientales ya que se encuentran en una valoración de excelente.

Figura 2
Dimensión 1: Condiciones materiales y/o ambientales

Un hallazgo relevante está relacionado que los estudiantes de las carreras en estudio manifestaron en el grupo focal que no disponen de mobiliario adecuado para estudiar, siendo evidente en que en ambos semestres académicos para esta dimensión algunos estudiantes (Física 57%, Ciencias Naturales 40%, Física – matemática (regular) 37%, Matemática 25% y Física – Matemática 32%) están en la categoría de regular. Estos resultados son coherentes con los declarados por López (2017), Huertas (2017) y Mondragón et al. (2017), quienes encontraron que la mayoría de los estudiantes no disponían de las condiciones adecuadas para estudiar. En este sentido, es evidente que se debe de estudiar en un lugar libre de ruidos, que exista ventilación y mobiliario adecuados (Sobrado, et al (2002), citado por Cuba, 2022). Estos elementos mencionados contribuyen a que el estudiante se concentre al momento de estudiar y por tanto comprenda mejor el contenido que está estudiando.

En cuanto a la dimensión Organización del tiempo de estudio, en la Figura 3 se muestra la valoración realizada por los estudiantes.

Figura 3
Dimensión 2: Organización del tiempo de estudio

En general se evidencia que para ambos semestres académicos la valoración de los estudiantes se encuentra en la categoría de regular (Física 75% y 57%, Ciencias Naturales 44% y 46%, Física – Matemática (Regular) 47% y 50%, Matemática 60% y 53%, Física – Matemática (Sabatino) 42% y 40%). Los resultados sugieren que los estudiantes presentan dificultades para gestionar su tiempo de estudio, siendo congruente con lo expresado por los estudiantes en el grupo focal y lo que han logrado observar los docentes durante el desarrollo de las clases manifestado en las entrevistas realizadas. Además, se encontró que los estudiantes nunca elaboran un horario para estudiar, lo cual coincide con los resultados reportados por López (2017), quién encontró que esta es una de las dificultades que muestran los estudiantes en cuanto a la organización del tiempo para estudiar.

Asimismo, se encontró que los estudiantes a pesar de que no elaboran un horario para estudiar dedican más tiempo a los componentes disciplinares que se les dificulta más asimilar el contenido. Esto demuestra que los estudiantes son conscientes de la necesidad de dedicarle más tiempo a los componentes disciplinares que les demandan más esfuerzo para comprender sus contenidos. Estos resultados son congruentes con los reportados por Cuba (2022), Huertas (2017) y Ortega (2022), quienes encontraron que los estudiantes dedicaban más tiempo a las clases que consideraban más complicadas. Estos autores concluyen que si un estudiante no sabe organizar el tiempo de estudio repercute en el rendimiento académico.

En contraste a lo anterior, Herrera et al. (2022) en su investigación realizada con estudiantes de medicina encontró que estos no planifican su horario de estudio que les sirva de guía para organizarse mejor, destacando que este elemento incidió en los resultados que obtuvieron los estudiantes. Lo anterior implica que se debe potenciar en los estudiantes la habilidad para organizar el tiempo de estudio y distribuirlo según la complejidad de los componentes disciplinares que cursan en el semestre.

Respecto a las estrategias de estudio utilizadas por los estudiantes de las carreras en estudio se destacan las declaradas por los estudiantes. En la Tabla 2 se muestran los resultados:

Tabla 2
Dimensión 3: Estrategia de aprendizaje: memorización

    Memorizas los contenidos que se abordan en las clases
Nunca Pocas veces Algunas veces Muchas veces Siempre
Semestre académico 1S - 2023 Recuento 2 21 56 28 9
% dentro de Semestre académico 1.7% 18.1% 48.3% 24.1% 7.8%
2S - 2023 Recuento 6 28 47 25 7
% dentro de Semestre académico 5.3% 24.8% 41.6% 22.1% 6.2%

En general en ambos semestres académicos en la categoría de algunas veces (48.3%, 41.6%) y muchas veces (24.1% y 22.1%) los estudiantes utilizan la memorización como estrategia de aprendizaje, coincidiendo en que es una estrategia que han mantenido desde su formación en educación secundaria lo cual fue manifestado en el grupo focal. Estos resultados son congruentes con el tipo de carrera que cursan (Física, Matemática y Ciencias Naturales), las cuales requieren de la memorización para dominar fórmulas químicas, ecuaciones matemáticas y físicas, definiciones y teoremas, entre otras. Lo cual, es indispensable para la comprensión de las teorías que se abordan en los diferentes componentes que cursan en el semestre.

Además, destacan que revisan con regularidad los contenidos que abordan en los componentes disciplinares. Estos resultados coinciden con los reportados por Cuba (2022), quien encontró que los estudiantes emplean estas estrategias con regularidad. Por otro lado, se encontró que otra de las estrategias que implementan los estudiantes es el estudio en grupo, ubicándose en la categoría de muchas veces (24.1% y 22.1%) y Siempre (22.4% y 22.1%), como se muestra en la Tabla 3:

Tabla 3
Dimensión 3: Estrategia de aprendizaje: Estudiar en grupo

      Estudias en grupo con tus compañeros de clases
Nunca Pocas veces Algunas veces Muchas veces Siempre
Semestre académico 1S - 2023 Recuento 9 28 25 28 26
% dentro de Semestre académico 7.8% 24.1% 21.6% 24.1% 22.4%
2S - 2023 Recuento 8 24 31 25 25
% dentro de Semestre académico 7.1% 21.2% 27.4% 22.1% 22.1%

Lo anterior, es un hallazgo importante porque desde el currículo de UNAN – Managua se potencia el trabajo en equipo a través de las estrategias integradoras, ya que son lineamientos que rigen todas las acciones didácticas de los componentes disciplinares de las carreras de UNAN – Managua.

A pesar de ello, siendo una estrategia que se fomenta en el desarrollo de los componentes, algunos estudiantes manifestaron inconformidad, debido a la falta de compromiso de los compañeros de grupo en la entrega de las asignaciones, por lo que prefieren trabajar de forma individual.

Según los estudiantes, esto es evidente en el primer año de la carrera donde se están adaptando a la nueva metodología de estudio y trabajo, pero mejora a medida que transcurren los años. Esta situación podría estar relacionada con que los estudiantes de nuevo ingreso no poseen la suficiente preparación para enfrentarse al reto de una educación más compleja (Silva Laya, 2011). Lo anterior, evidencia la necesidad de que los docentes promuevan desde los componentes curriculares que los estudiantes desarrollen sus propias estrategias de manera paulatina y secuencial hasta que obtengan destreza en su aplicación y por tanto se convierta en un hábito.

Otra de las estrategias de estudio relacionadas con la organización de la información al momento de estudiar: elaboración resúmenes y esquemas gráficos, en la Tabla 4 se muestran los resultados:

Tabla 4
Dimensión 3: Estrategia de estudio: resumen y esquemas gráficos

      Elaboración de resúmenes, esquemas gráficos de los temas, al momento de estudiar
Nunca Pocas veces Algunas veces Muchas veces Siempre
Semestre académico 1S - 2023 Recuento 18 29 34 25 10
% dentro de Semestre académico 15.5% 25.0% 29.3% 21.6% 8.6%
2S - 2023 Recuento 12 33 37 24 7
% dentro de Semestre académico 10.6% 29.2% 32.7% 21.2% 6.2%

Respecto a esta estrategia de aprendizaje, los estudiantes destacaron que pocas veces (25.0% 29.2%) y algunas veces (29.3% y 32.7%) hacen uso de ella al momento de estudiar. Estos resultados evidencian la necesidad para que se promuevan talleres para potenciar su utilización durante el estudio, ya que contribuye a que los estudiantes comprendan mejor los contenidos que se abordan en los componentes, favoreciendo la síntesis y análisis de contenidos, siendo fundamental para el aprendizaje de las ciencias y potencian el pensamiento crítico y reflexivo.

Asimismo, respecto a la estrategia para profundizar en los contenidos disciplinares a través de la búsqueda de información la utilizan en la Tabla 5, se muestra que la frecuencia de utilización se encuentra muchas veces (23.3% y 48.7%) y siempre (52.6% y 28.3%), siendo un aspecto relevante, ya que en la actualidad el auge de la tecnología facilita herramientas que los estudiantes pueden utilizar al momento de estudiar y profundizar con la búsqueda de información.

Tabla 5
Dimensión 3: Estrategia de estudio: Búsqueda de información

      Realizas búsqueda de información en otras fuentes (artículos de revistas, libros, videos de YouTube, páginas web, entre otras) para profundizar en los contenidos y te ayuden a mejorar la comprensión.
Nunca Pocas veces Algunas veces Muchas veces Siempre
Semestre académico 1S - 2023 Recuento 0 6 22 27 61
% dentro de Semestre académico 0.0% 5.2% 19.0% 23.3% 52.6%
2S - 2023 Recuento 1 4 21 55 32
% dentro de Semestre académico 0.9% 3.5% 18.6% 48.7% 28.3%

Estos resultados respecto a las estrategias para organizar y buscar información son congruentes con los declarados en la investigación realizada por Herrera et al. (2022) y Mondragón et al. (2017). Estos autores sostienen que se debe potenciar en los estudiantes las estrategias de estudio que permitan sintetizar y organizar los contenidos, lo que contribuye a una mayor asimilación y por tanto el estudio es eficaz.

En la dimensión de motivación personal de los estudiantes en la Figura 4 se muestran los resultados:

Estos resultados respecto a las estrategias para organizar y buscar información son congruentes con los declarados en la investigación realizada por Herrera et al. (2022) y Mondragón et al. (2017). Estos autores sostienen que se debe potenciar en los estudiantes las estrategias de estudio que permitan sintetizar y organizar los contenidos, lo que contribuye a una mayor asimilación y por tanto el estudio es eficaz.

En la dimensión de motivación personal de los estudiantes en la Figura 4 se muestran los resultados:

Figura 4
Dimensión 4: Motivación personal

Estos resultados evidencian que los estudiantes están motivados en la carrera que estudian ya que la mayoría están en la categoría de excelente (Física 71% y 64%, Ciencias Naturales 64% y 71%, Física – Matemática (Sabatino) 58% y 47%) y la categoría buena (Física – Matemática (regular) 63% y 72%, Matemática 55% y 74%) lo que se relaciona con el hecho que la mayoría de los estudiantes en todas las carreras son primera opción. Por tanto, les importan sus calificaciones, participen y estén motivados por las actividades de aprendizaje que se realizan en el abordaje de los contenidos disciplinares. Esto constituye un resultado de valor en la presente investigación debido a que los hábitos de estudio requieren para su desarrollo que los estudiantes se sientan motivados por su carrera, considerando que la motivación estimula el interés por llevar a cabo y finalizar las actividades relacionadas con el estudio (Herrera et al. 2022).

Rendimiento académico de los estudiantes

En la Figura 5, se muestra el rendimiento académico de los estudiantes, evidenciándose alguna variabilidad en los resultados del primer al segundo semestre del año 2023. Los estudiantes aprobaron en la categoría 3 y 4 en ambos semestres académico sus componentes disciplinares, lo cual evidencia un buen rendimiento académico en las carreras. Las carreras de Ciencias Naturales (76%) y Física – Matemática (Sabatino) (74%) resaltan en mayor ponderación en el primer semestre en la categoría Aprobado, pero requiere esfuerzo del estudiante. En el segundo semestre, destaca Física (86%) y Física – Matemática (Sabatino) (97%). Además, Matemática (5%) y Ciencias Naturales (17%) se destacan en la categoría de Reprobado, requiere un alto esfuerzo del estudiante y tutoría intensiva.

Figura 5
Rendimiento académico de los estudiantes durante el año 2023


Un aspecto relevante para destacar está relacionado con alcanzar el promedio de calificación de 3 (Física 57%, Física – matemática (regular) (58%, 61%), Matemática (45%, 79%), indica que estos estudiantes deben de enfocarse en mejorar sus hábitos de estudio para aumentar el promedio de calificaciones. Además, en el contextual actual según el modelo educativo los docentes deben de programar tutorías para que los estudiantes superen las dificultades en los componentes curriculares y por tanto se mejore su rendimiento académico. Asimismo, se podría promover el desarrollo de hábitos de estudio relacionado con las estrategias de estudio eficaces enfocada en potenciar la autogestión y el aprendizaje autónomo de los estudiantes.

En la figura 6, se evidencia que los estudiantes cuyos hábitos de estudio son buenos (64% y 61%) y excelente (61% y 54%) alcanzaron el rendimiento académico más alto en la categoría Aprobado, pero requiere esfuerzo del estudiante. Además, se destaca que solamente un 7% de estudiantes reprobaron, a pesar de que su hábito de estudio estuvo catalogado como bueno.

Figura 6
Calificaciones por hábitos de estudio


Estos resultados sugieren que tener o no buenos hábitos de estudio no es determinante en aprobar un componente curricular, aunque sea con la calificación mínima. Esto podría estar influido por diversos factores: estrategias de estudio ineficaces, gestión adecuada del tiempo de estudio, entre otras. Estos resultados proporcionan pautas para promover la incorporación de nuevas estrategias de estudio, programas de tutorías con estudiantes monitores, talleres enfocados en enseñarles a los estudiantes a gestionar adecuadamente su tiempo para estudiar, entre otras.

Relación entre hábitos de estudio y rendimiento académico

Entre los hábitos de estudio y el promedio de calificaciones obtenidas al finalizar el primer y segundo semestre del año 2023, el análisis de varianza paramétrico realizado a través de la Prueba LSD Fisher, demuestra con un  y un  y , lo cual indica que no existe diferencia significativa entre los hábitos de estudio y el Promedio de calificaciones alcanzado en ambos semestres académicos de 2023 por los estudiantes de las carreras en estudio.

Asimismo, se aplicó la prueba de rangos múltiples LSD Fisher permitió clasificar el promedio de calificaciones alcanzado según sus hábitos de estudio. Los estudiantes cuyos hábitos de estudio son excelentes alcanzaron el promedio más alto 4.07. Asimismo, los estudiantes cuyos hábitos de estudio son buenos el promedio de calificación fue de 4.01. Finalmente, los estudiantes cuyos hábitos de estudio son regulares, alcanzaron el promedio de calificación más bajo siendo de 3.86. Estos resultados son congruentes con los reportados en las investigaciones realizadas por López (2017) y Mondragón et al. (2017), quienes encontraron que no fue determinante poseer buenos o malos hábitos de estudio para obtener un rendimiento académico alto.

Asimismo, se realizaron pruebas de correlación a través de la Correlación de Tau-c de Kendall entre: Hábitos de estudio y promedio de calificaciones, obteniéndose que para los datos recolectados en el primer semestre se obtuvo  y segundo semestre 2023 se obtuvo ), lo cual evidencia que no existe correlación significativa entre ambas variables. En este contexto la Prueba de Correlación de Tau-c de Kendall demuestra que los hábitos de estudio de los estudiantes durante el año 2023 no fueron determinantes en las calificaciones que obtuvieron.

Los resultados del análisis cuantitativo de las variables en estudio sumado a lo manifestado por los estudiantes en el grupo focal y docentes en la entrevista sugieren que un estudiante desde que ingresa a primer año de la carrera, puede mejorar sus hábitos de estudio en la medida que el estudiante avanza de un semestre a otro. En este sentido, los estudiantes coincidieron que ingresar a la universidad, significó un contexto completamente diferente a la secundaria, debido a que la transición implicó la necesidad de adaptarse a un nuevo entorno académico - que a menudo es más exigente, cambio en el entorno social y de amistades, donde deben aprender a manejar nuevas relaciones (Duche Pérez et al, 2020). Estas situaciones son determinantes en el desempeño del estudiante en el aula de clases, lo cual sino es abordado oportunamente se traduce en abandono o bajo rendimiento académico.

En esta misma línea, los docentes destacan que algunos estudiantes que ingresan a la universidad carecen de hábitos de estudio, ya que es evidente es sus actitudes y prácticas en el aula de clases: estudian un día antes de las evaluaciones, no les gusta leer libros y prefieren los resúmenes que pueden encontrar en internet. A pesar de ello, hay estudiantes que si poseen buenos hábitos de estudio los cuales fueron cultivados en secundaria, pero son muy pocos. A pesar de esta primera impresión en los primeros semestres, destacan que en la mayoría de los estudiantes se logra visualizar esa progresión en cuanto a la mejora de sus hábitos de estudio. Este planteamiento se corrobora en los porcentajes descritos en el análisis descriptivo, siendo evidente en todas las carreras. Los docentes destacan que se ha incidido en la mejora de los hábitos de estudio, desde la orientación que realiza en el componente curricular y no propiamente a través de un programa específico, que trabaje estos aspectos particularmente a través de charlas o talleres.

Tanto docentes y estudiantes coinciden que son conscientes de la necesidad de mejorar, ya que los estudiantes plantean que entrar a la universidad es un mundo totalmente diferente a la secundaria, donde la responsabilidad de su aprendizaje recae en ellos, guiados por los docentes, los cuales de alguna manera se van potenciando desde cada uno de los componentes que cursan en cada semestre académico.

En otro orden de ideas, los estudiantes consideran que la transición secundaria – universidad, implicó organizar su tiempo de estudio debido a las altas demandas académicas y la necesidad de realizar tareas y asignaciones de varias clases simultáneamente. Esta habilidad se considera que ha sido la más difícil de trabajar, ya que la han ido mejorando en el transcurso del semestre, a través de la elaboración de un horario para estudiar cada componente curricular. Además, plantean que llegaron a adoptar nuevas estrategias de estudio: consultar libros físicos y digitales, realizar investigaciones en internet para profundizar en los temas, trabajar en grupo con sus compañeros, subrayar las ideas más importantes en los folletos y libros, tomar notas en clase, ejercitar y memorizar. A pesar de ello, algunos estudiantes señalaron que no son constantes en su estudio, lo cual es un aspecto que deben seguir trabajando.

Lo antes mencionado, está relacionado con la importancia de que el estudiante universitario conozca que existen diferentes métodos y técnicas de estudio, los analice y pueda incorporarlos a sus hábitos (Soto et al., 2020). Es evidente, que este planteamiento es verdadero por el hecho que se debe de considerar que los estudiantes han pasado por un proceso formativo de dos años y la medición de esta variable se realizó en tercer año, por lo que han logrado modificar sus hábitos de estudios incorporando nuevas herramientas y técnicas de estudio.

Un aspecto relevante que destacar está relacionado con el trabajo en equipo, el cual es un eje en la formación, los estudiantes coinciden que bajo la metodología actual en que se desarrollan las clases se potencia mucho a través del trabajo del componente integrador. A pesar de ello, consideran que es bueno trabajar en equipo, pero que en algunos casos no les gusta porque algunos compañeros de clase no se comprometen y no cumplen con las asignaciones. A partir de esto, algunos estudiantes consideran que no les gusta trabajar en equipo, lo hacen porque los docentes insisten en ello. Esta situación fue más notoria en los primeros años, pero ha mejorado un poco en los siguientes años, esta afirmación fue corroborada por los docentes entrevistados.

Lo anterior, se sustenta en que los componentes disciplinares bajo el modelo por competencias se promueve el trabajo colaborativo entre estudiantes guiados por los docentes, el autoestudio, la responsabilidad, lo cual de alguna manera ha permeado en el cambio de actitud y motivación hacia el estudio. A pesar de ello, los estudiantes son conscientes de que deben de mejorar aspectos que son cruciales para el éxito académico como la organización del tiempo de estudio, siendo constantes durante toda su vida académica. Desde esta perspectiva, es válido considerar, además que el rendimiento académico no solo depende de la inteligencia y el esfuerzo sino también de la eficacia de los métodos y técnicas de estudio utilizadas por los estudiantes en el desarrollo de sus clases (Andrade-Valle, 2018).

En definitiva, es evidente que los hábitos de estudio inciden en el rendimiento, pero no se consideran determinantes. Los estudiantes destacan que la transición de la secundaria a la universidad es difícil, debido a que predominaban prácticas de estudio superficial, carentes de estrategias de aprendizaje efectivas. Además, destacan que el ambiente académico universitario exige mayor organización y profundidad en el estudio, por lo que se requiere un grado de madurez que se logra a medida que se avanza de un semestre a otro, lo cual es evidenciado por docentes y es un punto importante que se debería considerar cuando ingresan nuevos estudiantes a las carreras en estudio.

 

CONCLUSIONES

 

En conclusión, se demostró que los hábitos de estudio y el rendimiento académico estadísticamente no están relacionados entre sí. A pesar de ello, en las carreras en estudio los hábitos de estudio de los estudiantes sufrieron leves modificaciones de un semestre académico a otro, donde la tendencia fue a mejorar, a pesar de que no se realizó ninguna intervención en torno a la mejora de éstos. Adicionalmente, se encontró que los estudiantes no son capaces de gestionar su tiempo de estudio, debido a que no organizan el tiempo y no elaboran un horario para estudiar. En cuanto a las estrategias de estudio predomina la memorización, elaboración de resúmenes, esquemas gráficos, búsqueda de información en otras fuentes bibliográficas.

En definitiva, considerando los resultados de esta investigación es necesario fomentar a través de charlas o talleres desde los primeros años la adopción de hábitos de estudio eficaces que contribuyan a que la vida académica de los estudiantes en la universidad sea de gran provecho y los resultados académicos sean los mejores desde los primeros años. Es por ello, que esta investigación brinda las pautas para profundizar más en la relevancia de potenciar los hábitos de estudio de los estudiantes a través de la implementación de talleres sobre gestión del tiempo, una de las principales debilidades que presentan los estudiantes cuando ingresan a la universidad.

 

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